
Entre asesinatos, suicidios, batas de baño, excesos de maquillaje y escotes muy persuasivos. El motivo fue concreto, la culpa fue de ella, se acostaba con mi mejor amigo, me engañaba con su personal trainer. Excusas, excusas y más excusas. Es realmente imposible de comprenderlo, pero cada vez que una mujer aparece muerta en escena de un crimen misterioso, los justificativos sobran y peor que todo en muchas ocasiones son creídos.
¿Las mujeres buscan ser asesinadas? La pregunta es claramente absurda y la respuesta es obvia, pero esto es lo que dan a entender muchos de los acusados de asesinato. Por otra parte está claramente fuera de comprobantes la rápida respuesta: “El marido es el asesino”. Los casos de este tipo, la mayor parte de las veces, no son resueltos con rapidez y mucho menos con gran eficacia, pero peor es entender que pocos se preocupan de llegar el comienzo de dicho final.
Es interesante entrar en tema e investigar como aun hoy en 2011 a 9 años de la muerte de María Marta García Belsunce se sigue y sigue con el proceso. Para ella como para Nora Dalmasso, Rosana Galliano y Andrea Pajón, entre otra infinidad de mujeres que no se hicieron conocidas por su muertes o su espíritu provocativo, las hipótesis siempre fueron las mismas y en muchas oportunidad ellas que eran las víctimas terminaron quedando en el lugar de victimarias. ¿La sociedad aun en el siglo XXI sigue siendo machista y concientemente ciega?
A investigar gente que todos y cada uno de estos casos tiene mucha tela para contar y detalles que podrían hacer entender a los desentendidos. Ellas no provocan su muerte, sino serían sus propias asesinas. El cinismo afuera.
¿Las mujeres buscan ser asesinadas? La pregunta es claramente absurda y la respuesta es obvia, pero esto es lo que dan a entender muchos de los acusados de asesinato. Por otra parte está claramente fuera de comprobantes la rápida respuesta: “El marido es el asesino”. Los casos de este tipo, la mayor parte de las veces, no son resueltos con rapidez y mucho menos con gran eficacia, pero peor es entender que pocos se preocupan de llegar el comienzo de dicho final.
Es interesante entrar en tema e investigar como aun hoy en 2011 a 9 años de la muerte de María Marta García Belsunce se sigue y sigue con el proceso. Para ella como para Nora Dalmasso, Rosana Galliano y Andrea Pajón, entre otra infinidad de mujeres que no se hicieron conocidas por su muertes o su espíritu provocativo, las hipótesis siempre fueron las mismas y en muchas oportunidad ellas que eran las víctimas terminaron quedando en el lugar de victimarias. ¿La sociedad aun en el siglo XXI sigue siendo machista y concientemente ciega?
A investigar gente que todos y cada uno de estos casos tiene mucha tela para contar y detalles que podrían hacer entender a los desentendidos. Ellas no provocan su muerte, sino serían sus propias asesinas. El cinismo afuera.